YO
Me miro al espejo y ya no me escondo.
Acepto mis fallos pero también sé lo que hago bien.
No soy débil por tocar fondo.
Si caigo, me levanto.
Aprendo despacio, tropezando en el camino.
Celebro mis intentos, no sólo el resultado final.
Si algo me molesta no agacho la cabeza,
alzo mi voz y no me dejo pisar.
Aprendí que no tengo que ser perfecta,
basta con ser una misma.
Cuidarse también es un acto de valor.
Hoy me acepto como soy y me valoro.
Nadie me conoce mejor que yo misma,
sé quien soy y me gusto así.
María Jiménez Gamero (3º ESO B)
No hay comentarios:
Publicar un comentario