lunes, 16 de marzo de 2026

 Amanece

Cuando salgo a la azotea, 

miro hacia el cielo,

y me iluminan sus colores como destellos.

El olor a tierra mojada me llena de paz y me siento aliviada.

Me gusta salir y mirarte durante horas, pero te vas tan deprisa... 

que me siento sola.

La vida va pasando y yo te sigo mirando.

Tus colores me llenan de armonía cuando el sol sale 

y las nubes se quitan.

Al final del día es él quien me da alegría.

Amanecer, qué bonito que eres.

Me encanta salir a mi balcón y ver tu resplandor.

El pueblo queda impresionado con tu legado.

El amanecer qué preciosos que es.

                                                Rocío Rodríguez Palma (1º ESO C)



martes, 10 de marzo de 2026

 A mi yo adolescente, esto es para ti el amor

Al principio buscarás la belleza, como quien busca hacerse mayor, así entenderás en tu caminar, que la interior nunca se gasta, ni emvejece, solo mejora con el tiempo.

De una amistad que llegó sin hacer ruido, y se quedó para siempre, aparecerá como esas cosas sencillas, que se sostienen toda la vida.

Mirarás en tu interior y la madurez aparecerá, entonces sabrá qué tipo de alma querrás que camine a tu lado, no para complentarte, sino para acompañarte.

Aprenderás a ignorar tus carencias, porque su amor no viene a rellenar vacíos, viene a compartir plenitudes.

Entre vosotros vivirá la conversación, y también el silencio de escucha; no todos los días se habla igual, pero todos los días necesitará saber que estás ahí.

Ser amantes será un largo aprendizaje, con una intimidad de confianza, respeto, conversación y descubrimiento mutuo, pero siempre como vuestro secreto mejor guardado.

La confianza no se irá construyendo, existirá desde el principio sin daros cuenta, porque la verdad no da motivos, por eso brillará, cuando la tengáis y no penséis en ella.

El respeto será vuestro aire para respirar, si faltara, todo acabaría, por eso lo cuidarás como se cuida la vida.

Aprenderás a tolerar porque errar es humano; recuerda que mañana puedes ser tú quien necesite comprensión.

Tu entrega será sincera, todo vale para sonreir, porque su felicidad termina, siendo la tuya propia.

Serán los pequeños detalles los que mantendrán viva la llama, con citas cada semana conseguiréis el oxígeno que os mantendrá vivo el fuego.

Y llegará el amor infinito, con la llegada de los hijos, vuestros corazones cambiarán, y os mejorará como persona.

Será tu amor perfecto, y no sabrás explicar porqué, sólo que para ti lo es, y con eso te bastará.

                                                                        José Luis Rojí Rosendo (profesor)



 Susurros de amor

Tus ojos son como lunas,

tu sonrisa es preciosa,
tu belleza me deslumbra,
ven hacia mí, hermosa.

Al pensarte, mi cabeza se marea.
Déjame darte mi corazón,
es lo único que desea 
esta persona que se muere de amor.

No me dejes, mi niña.
Tú para mí, eres mi vida.
En un momento nos encontraremos
y las penumbras de nuestro interior dejaremos.

                            José Miguel Cuevas (1º Bach B)



 "Un  te quiero"

Todo se volvió oscuro, la vida pasaba entre mis manos y no podía agarrarla. El olor intenso a hierro calaba mis pulmones; un silencio ensordecedor precedió al caos; los gritos emanaban desde las gargantas de las víctimas, y yo seguía inmóvil en el suelo agarrando la mano de la persona que más amo: mi madre.

Conseguí mirar su cara. Estaba serena, tranquila. Su pecho no se elevaba y empezaba a estar fría. "Mamá, te quiero, siempre te he querido. Maldita sea la hora de montarnos en este tren". Con esas palabras di mi última inspiración y mis latido pararon poco a poco...

La UME nos encontró debajo de los asientos del vagón 6.  Nuestras manos estaban entrelazadas Nuestras vidas se apagaron pero nuestro amor perdurará para siempre en la faz de la tierra.

Con un "Te quiero" ella me dio la vida y con un "te quiero" yo me despedí de ella. "Adios, mamá, nos volveremos a encontrar en el cielo, te amo".


                                                                     Carmen María Marchena Martínez, (4º ESO B)


 Come tú, yo estoy llena

Hubo una vez que llegué del colegio cansado.

Todo esto fue hace 9 años, y siempre lo recordaré.

Llegué a mi salón y le dije a mi madre:

- Mamá, ¿Qué hay de comer?- Le dije con muchísima alegría. Ella me contestó:

- Arroz con tomate. Pon la mesa.

Yo contesté:

- ¡Voy!

Después de poner la mesa, mi madre me puso el plato y mre dijo:

- Come tú, yo ya estoy llena.

Me lo dijo con los ojos llorosos. Y yo contesté:

- ¡No! Yo ya no tengo hambre, come tú.

Y, al final, nos lo comimos entre los dos juntos.

                                Rubén Alcarria Valle (1º ESO B)

 Para aquellas guerreras con las que convivimos

Fue ayer cuando estábamos en sus brazos.

Con besos y abrazos nos recibieron

y, a pesar de su dolor inmenso, nos trajeron

a este mundo tan extenso.


Su sonrisa me alegra con gran fulgor

como aquel faro que ilumina

la gran penumbra de la noche.


Tantas anécdotas que contar en el coche,

como tus primeros pasos, los Nesquik

en vaso, o aquel porrazo que con besos y abrazos

se recuperó, con ayuda de una guerrera

que se desvelaba por las noches para admirar al motivo

de ese brillo en sus ojos.


Aquellas cosquillitas en la barriguita y

aquellos juegos con los que nos lo pasábamos tan bien.


Por eso, aunque comas manzana, pera o cereza,

te amo de pies a cabeza.

                                                    Zacarías Román Delgado (2º ESO D)

                                         

viernes, 6 de marzo de 2026

 De mayor

El sabor a nata de mi goma Milán y el capuchón requetemordido del boli Bic.
El olor a libro recién forrado y el de bocata de chorizo al abrir la mochila.
El tacto en los dedos que deja el polvo de tiza y al escribir con un lápiz de punta recién sacada.
El alegre bullicio del patio en hora del recreo, el de la sirena de la última clase del día, y la voz cotidiana de mi seño: "Reyes, ¿Y tú, qué quieres ser de mayor?"
Abro los ojos y respondo: "Yo... maestra".
                                 Reyes Núñez Báez (Profesora)

 Sin ti

Día tras día, mes tras mes...

y tú sigues en mi mente.

Cada día que pasa, peor se siente,

y cada día que te recuerdo,

más te anhelo.


Una infancia a tu lado y,

desgraciadamente, hablo en pasado.

Tú me enseñaste a querer

y yo aprendí a perder.


Cada día que pasa, peor se siente,

y cada día que te recuerdo,

más te anhelo.

                 Julia Hernández González (1º Bach. B)

 Sensaciones

Miro a las estrellas y veo tus ojos.

Agarro el aire y siento tu tacto.

Doy un paso y encuentro tus manos.

Pienso en ti y doy un suspiro

que me lleva a querer una vida contigo

y verla pasar en el calor de tus brazos.

                              Jesús Tutor Muñiz (4º ESO A)


 YO

Me miro al espejo y ya no me escondo.

Acepto mis fallos pero también sé lo que hago bien.

No soy débil por tocar fondo.

Si caigo, me levanto.

Aprendo despacio, tropezando en el camino.

Celebro mis intentos, no sólo el resultado final.

Si algo me molesta no agacho la cabeza,

alzo mi voz y no me dejo pisar.

Aprendí que no tengo que ser perfecta,

basta con ser una misma.

Cuidarse también es un acto de valor.

Hoy me acepto como soy y me valoro.

Nadie me conoce mejor que yo misma,

sé quien soy y me gusto así.

                               María Jiménez Gamero (3º ESO B)





 INGA

Antes fue Inga,

perra prestada de mi infancia,

de esas que no son tuyas

pero te enseñan a querer.


Un día, un cubo de pintura violeta

le cayó encima,

y el color decidió quedarse,

terco como el recuerdo.

La lavaron, la llamaron,

pero ya era "Violeta".

No era mía del todo,

y aun así me perteneció.


Hoy corre en la memoria,

con las patas manchadas de juego.

Demostrándome que hay amores

(como la pintura),

que no se quitan nunca.

                     Laura Santos Gómez (3º ESO D)