lunes, 23 de febrero de 2026

La casa de la playa

Un día por la mañana desperté, miré el reloj de la mesita de noche al lado de mi cama, eran las 6:00. Yo estaba escuchando un canto hermoso, creía imaginármelo, así que me levanté a beber agua. Al llegar a la cocina en pijama, vi una silueta negra, era una cola de sirena, pero estaba cubierta de un líquido que no podía descubrir, porque la luz de la cocina estaba apagada, encendí la luz y desapareció. "Serán imaginaciones mías", pensé, pero una parte de mí sabía que lo que había visto era real. Cogí un vaso y eché agua, mientras bebía, sentía una respiración en mi cuello... puse el vaso encima de la encimera y megiré, no había nada. Pensé que me lo había imaginado porque no había dormido bien. Sin embargo, yo estaba perfectamente bien. Dormido bien, ya que esa noche, me había quedado dormida mientras leía un libro que había encontrado en la casa de la playa, a la que fui para unas vacaciones, lejos del estrés de mi trabajo. 

Aún seguía en esa casa en la que llevaba una semana; encendí la tele, odiaba el silencio, (nunca supe por qué, solo que me inquietaba). Mmientras andaba hacia el salón, vi el espejo horrible que nunca me gustó de esa casa. Al mirar mi reflejo, estaba yo pero sangrando por el cuello, y en la pared detrás de mí, estaba escrito, "Te encontré", con sangre. Era mi propia sangre. Miré hacia atrás y no había nada; solo se escuchaba la tele y, pensando que estaba enloqueciendo. Decidí sentarme en el sofá, a ver algo de la tele. Después de un rato, de repente, escuché a alguien susurrar mi nombre. Me giré y ahí estaba; era un bicho horroroso con pelos negros y largos. Tenía silueta humana, pero era justo lo contrario. Me levanté del sofá corriendo. Estaba muy asustada, con la respiración agitada. dije "¿Qui...quién eres y qué haces aquí?".Respondió con una voz terrorífica: " soy tu peor pesadilla.... Estoy aquí para atormentarte y quizás incluso matarte" - dijo mientras se acercaba a mí-.Corrí hacia la puerta de la casa, giré el pomo y la puerta se abrió, pero allí había un vacío... La criatura me atrapó, me clavó un cuchillo mientras recitaba cosas con mi propia voz. Lo más extraño era que no sentía nada...

Me desperté. Había sido una extraña pesadilla. Con la respiración agitada, miré a mi alrededor; no había nada, excepto los muebles de mi habitación; pero cuando fui a la cocina para relajarme y beber agua. Allí estaba el vaso que dejé sobre la encimera en aquella pesadilla. 

                               Andrea Jiménez Dorado 2º ESO B

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